Segunda Encuesta Nacional de Polarización – Proyecto Unámonos

En la primera versión de esta encuesta, pudimos levantar interesantísimos datos que nos mostraban, fundamentalmente, lo herido que estaba el tejido social debido a las recientes crisis políticas por las que ha atravesado Bolivia. En esta edición, queríamos echar luz a un fenómeno más específico: el impacto de la polarización política en la salud mental. El descubrimiento de la estrecha relación entre estos dos fenómenos no es algo nuevo, ni es una hipótesis que sólo sostenemos nosotros.

En nuestra encuesta hemos encontrado correlaciones positivas y altamente confiables entre salud mental y niveles de polarización política, agravadas además por una importante brecha entre oriente y occidente, encontrándose más afecciones de salud mental en el Este del país. Adicionalmente, pudimos identificar grandes diferencias entre departamentos respecto al optimismo (o pesimismo) con el que se evalúan las  diferencias del país y nuestras capacidades para superarlas. Estas diferencias nos muestran que, dependiendo de dónde uno viva en Bolivia, puede estar teniendo una “experiencia de país” muy diferente. Finalmente, otro gran hallazgo de esta segunda versión de la encuesta de polarización nos ha permitido indagar más en la naturaleza de las diferencias ideológicas en Bolivia. A través de la exploración de tres temas considerados “controversiales” exploramos si las personas que se identifican como oficialistas u opositores tienen posturas marcadamente distintas. Hemos encontrado que no existen grandes diferencias ideológicas en Bolivia entre estas distintas identidades políticas, lo que puede sugerir que la polarización política en Bolivia, más que estar arraigada en diferentes posturas ideológicas, puede estar arraigada en la política misma, es decir, que “es la política por la política” y no por diferencias de pensamiento, la que puede estar motivando la polarización en Bolivia.
 
Puede descargar el reporte completo aquí. 

Este libro está compuesto por siete escritos. Cada uno se adentra en profundidad en alguna característica específica del fenómeno de la polarización, según los datos arrojados por la Primera Encuesta Nacional de Polarización en Bolivia, realizada por el Proyecto Unámonos. Se trata de un esfuerzo multidisciplinario que busca arrojar luces sobre las distintas aristas de la polarización. Es así que, desde el análisis estadístico, desde la sociología y desde la ciencia política, podrá encontrar propuestas de instrumentos que nos ayuden a medir cuantitativamente y a ubicar demográficamente la polarización, propuestas que describen la sociodemografía de ésta y propuestas que ahondan sobre las identidades políticas y su relación con el voto. También encontrará análisis que, desde la psicología social, nos invitan a entender el impacto de la moralidad y las emociones en la política; y análisis que, desde la comunicación social, nos permitan entender el impacto de la polarización en el trabajo de los medios de comunicación en el país.

Hay situaciones de las que no se puede volver fácilmente: un ser querido muerto, una amistad rota, el sentido de inseguridad después de haber sido acosado o directamente violentado. Esos son los puentes quemados que a Bolivia le toca reconstruir; y son esos puentes a los que esta publicación desea aportar.

Descargar el libro aquí polarizacion-PAGINAS-FINAL

 

Primera Encuesta Nacional de Polarización – Proyecto Unámonos

La polarización política se refiere a una situación en la que los miembros de una  sociedad se dividen en dos o más grupos con opiniones políticas extremas y opuestas, lo que resulta en una falta de consenso y en una creciente tensión y hostilidad entre los grupos. A diferencia de los conflictos, que pueden manejarse a través del diálogo y el consenso, la polarización lleva a pensar que cualquier intento de diálogo o búsqueda de consenso es, en verdad, una derrota y una señal de traición al grupo al que se pertenece.


Como es de esperarse, las lógicas maniqueas de la polarización afectan profundamente al tejido social: allá donde había colegas, amigos o vecinos, ahora hay gente de un bando o del otro. Características como las diferencias ideológicas, culturales o sociales de una sociedad se convierten en marcadores identitarios necesarios en una sociedad polarizada, llevándonos a la falacia de creer que son estas, nuestras diferencias, las que en verdad nos han dividido, cuando en verdad lo que nos ha dividido ha sido la fuerza centrífuga de la polarización. Ninguna sociedad merece creer que su rica diversidad es, en verdad, un cáncer. La diversidad es nuestra naturaleza y fortaleza, y no debemos extirparla o eliminarla. Lo que debemos extirpar es la creencia que el único futuro posible de un país es aquel donde “el otro” haya sido derrotado.

Es por lo tanto, un fenómeno complejo y global, un reto que ha llevado a varios países del mundo a fuertes crisis políticas y sociales. Por lo tanto, debe ser estudiado y tomado en serio. Es por este motivo que realizar esfuerzos de levantamiento de datos actuales, focalizados y sólidos que nos ayuden a entender cómo se da este fenómeno en Bolivia era un tarea pendiente y urgente.

Puede descargar el informe completo aquí. 

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